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Dr. Salva Maroto Martín @salvamaroto

Algunos sistemas de almacenamiento en la nube

Safe Digital Cloud Concept

Esta entrada pertenece a la serie “Servicios en la nube”. Puedes ver el resto aquí.

Siendo difícil dar cabida a un análisis de todos los servicios ofrecidos en la actualidad, intentaremos dar algunas pinceladas de los más usados o extendidos, o los que aporten alguna característica diferencial.

Dropbox. Es quizás uno de los más populares y muchos programas tienen compatibilidad para guardar documentos en su sistema. Ofrece una versión gratuita con 2 Gb de espacio (ampliables mediante envío de invitaciones a otros usuarios, activación de backup de carrete fotográfico, seguir el tutorial inicial tras darse de alta, etc.), o versión de pago por 9,99 €/mes con 1 Tb de capacidad. La versión para empresas asegura almacenamiento ilimitado por 12€/usuario/mes.

Dropbox realiza un cifrado de los archivos, pero sigue teniendo posibilidad de acceder a la información. Al cargar un documento, comprueba si ese archivo ya está almacenado, descifrando los datos y con ello accediendo a la información, lo cual implica que no es un sistema 100% seguro. Es compatible con todos los sistemas informáticos, tanto de sobremesa como móviles, y permite compartir archivos y carpetas entre distintos usuarios, tanto en versión de “solo lectura” como completa.

Google Drive. Tiene el sello de garantía del gigante Google, y en su desarrollo ha reemplazado a Google Docs ampliando funciones, permitiendo edición online e integrándose en toda la plataforma Google (de forma análoga a como lo hace OneDrive con Microsoft o iCloud con Apple). Ofrece 15Gb de almacenamiento gratuito, y distintas modalidades de pago: 100Gb por 1,75€/mes, 1Tb por 8,8€/mes, 10 Tb por 88€/mes, 20Tb por 176€/mes, 30Tb por 265€/mes. El espacio es aprovechado de forma compartida para todas las aplicaciones de la marca: Gmail, Documentos, Hojas de cálculo, Formularios, Presentaciones, Dibujos, Youtube…

Existe la posibilidad de sincronización selectiva, eligiendo las carpetas que queremos sincronizar en cada ordenador. El funcionamiento es similar a otros servicios, mediante un cliente local que instala una carpeta en nuestro ordenador desde la que se sincroniza la información. La función de las aplicaciones ofimáticas desde la web, permite trabajar en tiempo real a varios usuarios sobre un mismo documento que compartan.

El almacenamiento en Drive es encriptado a 128-bit, de forma similar a Apple (frente al cifrado de 256-bit de Box, OneDrive, Dropbox…), y permite la configuración de acceso mediante doble verificación.

OneDrive. Es la apuesta de Microsoft, antes llamada SkyDrive. Ha ido ganando en funcionalidad e igualándose con sus competidores. Tiene soporte en los sistemas de Windows, Apple, y Android.

Ofrece 15 Gb gratuitos (ampliables en 3Gb más si se activa la bonificación de álbum de cámara, y hasta 5Gb más si se van invitando a nuevos usuarios), y tarifas de 1,99€/mes por 100Gb, 3,99€/mes por 200Gb y 7€/mes por 1Tb + el paquete ofimático Office 365.

La versión para empresas presume de acatar las principales normativas en seguridad y encriptación de datos (ISO 27001, HIPAA, FISMA, FERPA, SSAE 16), además de poder administrar las distintas cuentas de usuario que dependan de nosotros.

Tras la última actualización de Windows 10 permite también la sincronización selectiva de carpetas o archivos, según el escritorio que utilicemos. El trabajo colaborativo según los permisos que demos, también tiene cabida gracias a las herramientas de Office online.

Hay que destacar, que si nos preocupa la privacidad, Microsoft se reserva el derecho de escanear nuestros archivos para detectar contenido objetable. Política similar a la empleada por Apple, y que hace que estas dos opciones sean bastante más intrusivas que sus competidores.

iCloud. Este servicio fue lanzado por Apple en 2012. Integra la información entre los distintos sistemas y dispositivos que tengamos de esta marca. Tras las últimas actualizaciones ha llegado a convertirse en una carpeta virtual similar a las que hemos visto hasta ahora, dando respaldo al almacenamiento de nuestro carrete fotográfico, notas, calendarios, contactos…así como los documentos y demás archivos que queramos seleccionar y ubicar en sus carpetas. La sincronización con todos los dispositivos es prácticamente inmediata. La función de “continuidad” que ofrece iCloud, permite comenzar trabajando sobre un documento en uno de los dispositivos (por ejemplo iPad) y continuar automáticamente en otro (ordenador por ejemplo).

En contrapunto, no tiene soporte para Windows Phone, Android o Blackberry. Solo para PC, Mac y sistemas iOS. Ofrece 5Gb de almacenamiento gratuito, que se llegan a quedar rápidamente cortos (sobre todo si también se utilizan para realizar copias de seguridad del sistema). Las versiones de pago serían: 20Gb por 0,99€/mes, 200Gb por 3,99€/mes, 500Gb por 9,99€/mes y 1Tb por 19,99€/mes.

En cuanto a seguridad, Apple utiliza la codificación AES 128-bit, reservando la codificación de 256-bit para la aplicación Llavero de almacenamiento de contraseñas. Como comentábamos, Apple se reserva el derecho de poder explorar nuestros contenidos en busca de material ilegal o perjudicial.

Spideroak. Su punto fuerte es la seguridad de codificación, respecto a otros servicios. Tiene soporte para todos los sistemas (incluido Linux). Asegura cifrado confidencial y el total desconocimiento del material que subimos al servidor. Mientras que la encriptación de la mayoría de servicios es realizada en el servidor de destino, Spideroak la realiza antes de subir el archivo al servidor, lo que implica que solo será legible en nuestro ordenador. La clave de descifrado solo es conocida por el usuario. Sin embargo a la hora de compartir archivos con otros usuarios el sistema se vuelve sencillo, similar a Dropbox. Pierde puntos respecto a Google Drive o OneDrive por ejemplo en cuanto a la posibilidad de trabajar sobre la propia nube, pero gana en seguridad a todas las anteriores.

Ofrece versión de prueba con 2 Gb de almacenamiento gratuito, y los planes de pago van desde 30Gb por 7$/mes (79$/año), 1Tb por 12$/mes (129$/año), 5Tb por 25$/mes (279$/año).

Box. Nació en 2005 como una opción para empresas, pero llegó a calar entre el resto de usuarios gracias a los 50Gb gratuitos que se ofrecían de lanzamiento (y que aun mantienen los que se registraran). Presume de ser uno de los más seguros y sencillos de usar. Se codifican los datos en transferencia mediante cifrado SSL de alta calidad y en reposo a través de cifrado AES de 256-bit.

Hoy el espacio gratuito ofrecido es de 10Gb, siendo la principal pega de esta versión el hecho de limitar el tamaño de archivo a 250Mb. Las versiones de pago pasan desde un perfil de usuario avanzado con 100Gb por 8€/mes (permitiendo ya archivos de hasta 5Gb), a versiones de empresa con 100Gb por 4€/mes por usuario, o espacio ilimitado por 12€/mes por usuario.

Ofrece soporte para PC, Mac, iOS, Android, Windows phone y Blackberry, destacando las versiones móviles por el buen diseño y las múltiples opciones de trabajo que proporcionan. Una de las ventajas es la cantidad de Apps de terceros que han ido apoyándose en Box como sistema de almacenamiento de la información que manejan.

El sitio web permite crear documentos con formato Office, Google Docs o formato web, que pueden ser editados directamente desde Box.

Mega. Es el servicio de almacenamiento en la nube lanzado por Kit Dotcom tras el cierre de MegaUpload y con sede en Nueva Zelanda. Uno de sus puntos fuertes es la encriptación de la información en cada parte del proceso (localmente en nuestro ordenador, en el trayecto y en el servidor de destino), de forma que sus servidores no tienen acceso a nuestros datos. Ofrece de forma gratuita 50 Gb de almacenamiento, que lo hacen una alternativa seria y consistente. Los planes de pago van desde los 500 Gb por 9,99 €/mes (o 99 €/año), 2Tb por 19,99 €/mes (199 €/año) hasta los 4 Tb por 29,99 €/mes (299 €/año), aumentando también el ancho de banda en cada paquete.

Dispone de plataformas para Windows, OS X, y Linux, junto con aplicaciones sobre navegador en Chrome y Firefox, y Apps para todos los sistemas portátiles habituales (iOS, Android, Windows Phone, y Blackberry). Su manejo para compartir documentos es similar a las demás plataformas, permitiendo dar permisos a otros usuarios con el nivel de interacción que deseemos (solo lectura, edición, etc.). Además, se espera que en 2016 lancen nuevas herramientas como video chat, llamada de voz, email y mensajería, asegurando la misma privacidad y encriptación que la que hemos comentado.

Tresorit.  Llegando a los límites con la seguridad, este servicio ha llegado a ofrecer incentivos a los hackers que llegaran a poder penetrar en sus sistemas. De nuevo la seguridad va ligada al modo de encriptación, ubicándose los servidores en Suiza, y basándose en reglamentación europea: localmente en nuestro ordenador mediante el cliente instalado, durante el envío (mediante TLS), y en los servidores de Tresorit donde vuelve a ser encriptada, siguiendo la política Zero-Knowledge, que impide el acceso a nuestra información a cualquier otra persona. Si queremos más, se puede añadir un sistema de verificación en dos pasos, de modo que si alguien robara nuestro ordenador tendría que contactar con nuestro teléfono para poder reactivar la cuenta.

Da soporte multiplataforma incluyendo Blackberry y Windows phone, y no nos ofrece versión gratuita, sino una prueba por 30 días, y posteriormente un plan para usuarios por 10€/mes para 100Gb y para empresas por 16€/usuario/mes por 1Tb.

Copy. Es una alternativa bastante popular en el mundillo Linuxero gracias ser uno de los que cuenta con clientes oficiales multiplataforma. Además tampoco se queda corto a la hora de ofrecer espacio en la nube, e iguala los 15 GB gratuitos que ofrecen servicios punteros como el de Google o Microsoft. Se puede ampliar 25Gb más, mediante sistema de invitaciones. El plan de pago ofrece 250Gb por 4,4€/mes (43€/año), y 1Tb por 8,8€/mes (87,5€/año).

El manejo es similar a los anteriores (vía web, cliente de escritorio, o Apps móviles), con la salvedad de que se puede integrar también en sistemas Linux. Las funciones también son equiparables (backup de carrete fotográfico, almacenamiento y distribución de documentos, distintos niveles de interacción para los invitados,

La encriptación se realiza en sistema AES 256-bit, protegiendo los datos en tránsito y en los servidores. Las características de la versión de empresa la hacen más interesante, al poder crear y administrar grupos mediante controles sencillos, dotar de almacenamiento exclusivo para trabajo y exclusivo para uso personal, y poder conceder o retirar privilegios sobre la utilización de nuestros archivos.

CloudmeOtro de los servicios que antepone la privacidad a la cantidad de almacenamiento que ofrece. El servicio está localizado y opera desde Suecia. Tiene cliente multiplataforma, incluyendo Linux y discos duros NAS conectados a la red, y posee un potente cifrado de datos rigiéndose por las leyes Europeas de privacidad. Es además compatible con sistemas de Smart-Tv y permitiría realizar (a través de distintos dispositivos compatibles) streaming de la música que almacenemos. La opción gratuita ofrece 3Gb ampliables hasta 19Gb mediante invitaciones a otros usuarios (500Mb por cada uno hasta 16Gb). La versión de pago tiene varias opciones: 10Gb por 1€/mes, 25Gb por 4€/mes, 100Gb por 8€/mes, 200Gb por 14€/mes y 500Gb por 30€/mes.

Jotta Cloud.  Insistiendo en la seguridad de nuestra información, este servicio aloja sus servidores en Noruega y también se rige por leyes europeas. Contra la posibilidad legal en EEUU de acceso de las autoridades y agencias gubernamentales a la información guardada en sus servidores, JottaCloud alude al mantenimiento de la privacidad de todos los datos almacenados. Ofrece 5Gb de almacenamiento gratuito y la posibilidad de ir aumentándolo hasta 10Gb invitando a nuevos usuarios. La versión de pago asegura almacenamiento ilimitado por 7,5€/mes. Tiene soporte multiplataforma para PC, Mac, iOs y Android.

Podríamos decir muchos otros servicios, con diferentes perfiles y puntos fuertes y débiles, pero con esta selección tenemos oportunidad de poder elegir uno que se adapte a nuestras necesidades, en función de que prioricemos cantidad de almacenamiento, seguridad y privacidad, lo extendido que esté ya el servicio entre usuarios para compartir archivos, funcionalidad y computación sobre los documentos que subamos, etc.

COMPUTACIÓN EN LA NUBE

Una vez vistas algunas alternativas de almacenamiento por las que decantarnos, hablaremos de otras funcionalidades extra que podremos realizar sobre algunos de estos servicios. La computación en la nube o “cloud computing” consiste en la posibilidad de ejecutar algunos programas sobre la nube, sin necesidad de estar instalados en nuestro ordenador y poder operar directamente sobre nuestros archivos, y con versiones de programa siempre actualizadas. Se amplía así el concepto de trabajar sobre nuestra información desde cualquier sitio y evita tener que estar enviando y recibiendo copias del mismo con las distintas versiones actualizadas, a cambio de disponer de conexión a internet.

El concepto de Cloud Computing no es nuevo. Nació en los años 60, aunque no ha podido desarrollarse realmente hasta la última década, cuando han mejorado la velocidad y las funciones de internet. En vez de adquirir un programa para instalarlo en un ordenador, se adquieren servicios “alquilados” que se ejecutan desde cualquier navegador web.

A nivel empresarial, Salesforce da un primer paso importante en 1999 con el lanzamiento de servicios de este tipo enfocados al sector empresarial. En 2006 Amazon avanza un poco más con “Elastic Compute Cloud”. En 2009 Google da el empujón definitivo con la creación de Google Apps y un enfoque ampliado tanto a un sector profesional como al usuario común.

En la actualidad, la ofimática en la nube para el usuario común está promovida sobre todo por las tres grandes compañías en este sector: Google con Drive, Microsoft con Office 365 y Apple con iWork. En nuestra mano está en conocer con más profundidad estas aplicaciones, y buscarle un sentido en nuestro día a día para facilitar y mejorar nuestra forma de trabajar en red. Ya hemos recalcado en los números anteriores las posibles aplicaciones tanto organizativas, como docentes, como científicas que podrían tener estos programas usados en una consulta de medicina o entre un equipo de trabajo. Daremos ahora algunos aspectos más significativos de las aplicaciones más populares y que deberíamos conocer.

Google Drive. Ya hemos dejado algunos datos sobre las integración que realizó esta plataforma entre Google Docs y su sistema de almacenamiento, creando un sistema continuo y sin fisuras, para crear, editar y guardar documentos sin necesidad de utilizar otros programas más que la web. Además, se integra también con los sistemas de comunicación (correo electrónico, mensajería, llamada y videoconferencia), haciendo posible formas de trabajo más interactivas y directas.

Se podrán crear documentos compartidos, a los que distintos usuarios podrán tener acceso y capacidad de editar de forma simultánea. Se va creando así un documento en tiempo real, con copia de seguridad en la nube, permitiendo editar y revisar los cambios que vamos realizando. Los documentos que creemos son compatibles con los principales sistemas operativos y formatos de los distintos programas ofimáticos, permitiendo a la hora de guardar documento elegir uno u otro formato. Podremos crear artículos entre varios autores, bases de recogida de datos, formularios para dar un enlace al paciente y crear encuestas, planillas de guardia, calendarios compartidos…

Por otro lado, permite también incorporar a nuestra cuenta otras aplicaciones muy útiles, como traductores, herramientas de contabilidad y finanzas, gestores de clientes, proyectos y documentos, etc.

Office 365. Es una apuesta de Microsoft muy similar en flexibilidad y funcionalidad a la de Google, y nace de su potente sistema de ofimática Microsoft Office. Las últimas versiones han pasado directamente a operar mediante la web, actualizándose a los nuevos tiempos, y utilizando de base su “nube” OneDrive. Office ha sido en el último tiempo una de las herramientas de productividad más reconocida y utilizada, con herramientas como Word, Excel, Access, Powerpoint… Ahora integra funciones de trabajo colaborativo, permitiendo compartir documentos y editarlos entre varios usuarios, comunicación directa mediante Lync (que incorpora opciones de correo electrónico, mensajería instantánea, llamada, videollamada…), y la posibilidad de iniciar nuestro trabajo allí donde podamos tener un dispositivo compatible y una conexión para sincronizar la información.

Evernote. Esta herramienta nos permite capturar ideas y múltiples tipos de archivos ya estén en Internet o en la memoria de nuestros dispositivos. Básicamente se pueden archivar notas de texto, audio, vídeo, imagen o capturas de web. Evernote ayuda a organizar ideas. Todo lo que vayamos capturando se puede etiquetar, y archivar por categorías, temas, lugares… Los archivos son almacenados en un servidor virtual, pudiendo acceder a los mismos, crear y editar contenido, desde cualquier dispositivo que autoricemos, y pudiendo compartir dicho material y carpetas con otros usuarios.

La aplicación está disponible de forma gratuita, pero con la suscripción premium se adquiere mayor capacidad de almacenamiento. Versión Plus por 19,99€/mes y versión 39,99€/mes, cada una de ellas con mayor capacidad de almacenamiento, mayor volumen de cargas por mes y funciones mejoradas.

Instapaper. Esta aplicación nos permite ir guardando contenido de la web y organizarlo para su posterior lectura o para compartirlo. Teniendo la aplicación instalada en dispositivos móviles o sobre el navegador de un ordenador, permite guardar artículos, noticias, el contenido de un blog que sigamos, o cualquier otro material, para después poder leerlo y organizarlo. Una vez guardado el contenido se puede recuperar y leer sin necesidad de estar conectado (no nos envía de nuevo a la web de origen, sino que guarda su contenido en modo texto) y se puede leer en dispositivos móviles o incluso libros electrónicos, en texto plano. Dentro de Instapaper, los miembros de un equipo pueden compartir archivos y enlaces de manera rápida. Esta aplicación es útil en entornos de trabajo, al posibilitar la creación de una cuenta común en la que todos los miembros pueden compartir enlaces.

Doo. Esta aplicación permite poner un poco de orden a nuestro sistema de archivos cuando nuestra información está repartida entre varias “nubes” o servicios. Unifica toda la información en una única “carpeta” o pantalla, desde donde podemos buscar, clasificar, crear etiquetas inteligentes y reordenar nuestros datos, independientemente de donde se ubiquen.

Zero PC. Es otra utilidad de gestión de nuestra información, mediante un escritorio virtual.  Aparte de ofrecer capacidad de almacenamiento propia, también permite integrar diferentes servicios, buscar información, clasificarla, cambiar la ubicación o el nombre.

Terminamos así el repaso a este bloque temático sobre el almacenamiento en servidores virtuales y modos de trabajo sobre archivos en la nube, y esperamos que pueda ser de utilidad a la hora de elegir estos servicios y buscarle función en nuestro trabajo. Bien aprovechadas, estas herramientas pueden cambiar y optimizar nuestra forma de trabajar, y cuanto más las usemos y conozcamos, mayor inventiva tendremos y más las podremos adaptar a nuestras necesidades.

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Fecha de última modificación del artículo: 19/11/2015
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