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Dra. Karen Viera Rodríguez @viera_ka

Lenguaje audiovisual, aplicaciones en la docencia en salud

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Sorprende que el origen del cine haya sido justamente la curiosidad científica. No me refiero a la ciencia como sustrato tecnológico sino a las motivaciones o intensiones que originaron la propia concepción del cine. Tal como afirma Virgilio Tosi: el cine científico antecedió al cine espectáculo (…)  la mayoría de los artilugios que hoy conocemos como juguetes pre-cinematográficos nacieron con la voluntad de demostrar alguna teoría física y fueron comercializados, adaptándolos para el ocio, especialmente de los más pequeños.[1]

Mucho ha llovido desde entonces; a la imagen en movimiento se añadió el color, luego el sonido, posteriormente surge la televisión, en sus inicios analógica, luego digital y desde entonces toda suerte de artilugios y modos: TV por cable, satélite, IPTV, TV en 3D, Smart TVs, Smartphones, Internet, videojuegos y un largo etcétera sirven de soporte para la trasmisión o intercambio de mensajes, hecho que llamamos comunicación audiovisual.

¿Por qué utilizar la comunicación audiovisual en el campo de la docencia en salud?

Hay sobradas razones para sostener la importancia y las ventajas de la comunicación audiovisual en el ámbito educativo en general. Intentemos pensar en qué áreas del saber los medios audio-visuales no puedan ser utilizados con provecho?.  Así mismo el audiovisual y su utilización en la docencia en salud discurre aún por terrenos muy fértiles, acaso escasamente sembrados aún.

En palabras de Tosi el cine y el video “son medios de comunicación de masas y consecuentemente medios de transmisión del conocimiento.  La imagen puede ser muy motivadora, aproxima de forma muy vívida la realidad a las personas. Tosi menciona que “el lenguaje de las imágenes por las peculiaridades con las que reproduce la realidad en su propia dinámica y por las posibilidades de análisis espacio temporal que nos brinda, es por sí mismo más científico que otras formas de documentación que, incluso expuestas a la subjetividad, implican operaciones de traducción a otros códigos expresivos (por ejemplo, narraciones verbales o escritas de eventos dinámicos)” [1]

Intentemos adentrarnos algo más en esta reflexión. Cómo decodificamos los mensajes? ¿Cómo procesamos la información? Cuando nuestro cerebro capta la información exterior con nuestros órganos de los sentidos puede procesar dicha información de dos maneras:[2]

  • Proceso secuencial (Predominio del Hemisferio Izquierdo): es un proceso analítico-sintético, abstracto, deductivo y lógico que se realiza a partir de informaciones que suelen ser unisensoriales y casi siempre se refieren a contenidos conceptuales (por ejemplo: cuando leemos un texto de estudio de determinada materia.
  •  Proceso global  (Predominio del Hemisferio Derecho) es un proceso intuitivo, holístico y analógico que se realiza a partir de informaciones captadas de manera simultánea, multisensorial (con predominio perceptivo). Facilita la memorización mediante asociaciones imagen-concepto (por ejemplo: cuando observamos una fotografía realizamos un proceso global de reconocimiento de la información que nos aporta.).

El Lenguaje Audiovisual es un sistema de comunicación multisensorial que promueve un procesamiento global de la información. Su utilización en el entorno formativo resulta muy favorable por lo que los sistemas educativos deberían revalorizar el potencial didáctico que nos aporta el Lenguaje Audiovisual sobre todo teniendo en cuenta el giro que han dado las tecnologías de la información y la comunicación en la era digital.


Cono del aprendizaje de Edgar Dale

Breve panorama actual

La utilización y evolución del LENGUAJE AUDIOVISUAL en la docencia en el campo de la salud, no es ajeno a la propia evolución de las Nuevas Tecnologías de la Información y su inclusión en los sistemas educativos en general.

Los cambios en la tecnología surgen y se suceden a un ritmo tal que los sistemas educativos los siguen desde la sombra. Mucho se invierte en innovación tecnológica en los sectores del ocio, la industria, la economía y el comercio en general, nada comparable con las inversiones en los niveles básicos de educación.

No obstante, cada vez se hace más latente la necesidad de encarar desde el orden educativo el tipo de realidad social de la que somos partícipes: “la sociedad de la información”, ojalá algún día: “sociedad del conocimiento”. Las TICs se imponen a pasos agigantados entre nuestros jóvenes, pero aún tarda la innovación docente, la realidad impone un esfuerzo por la inclusión de la educación para los medios que conlleva la integración curricular de las nuevas tecnologías multimedia, y, de manera especial en nuestra época, de la Web 2.0.[3]    Pero este esfuerzo por la Alfabetización Digital o multimedia no debe limitar sus objetivos a la manipulación técnica de las herramientas TICs; como bien menciona Gutiérrez Martín: “no nos engañemos, si los aspectos de reflexión y análisis crítico no se abordan de forma sistemática en los centros escolares, la alfabetización digital puede quedar reducida a la creación de consumidores y usuarios de tecnología”. [3]

Tendencias

Existen diversas teorías y tendencias en el ámbito educativo actual, el aprendizaje informal va abriéndose camino sobre todo en territorio online. El Espacio Europeo de Educación Superior, EEES, requiere un nuevo tipo de alumnado: más implicado con su aprendizaje, mayores competencias de aprendizaje autónomo, más reflexivo, con mayor iniciativa, menos dependiente, con destrezas para la “búsqueda”, “tratamiento” y “reflexión” sobre la información, en fin: un alumno altamente capacitado para el aprendizaje informal.

¿Cuál es la clave para el aprendizaje informal? Construir una buena Red Personal de Aprendizaje (Personal Learning Network – PLN) que consisten en buenos filtros de información, identificación de recursos de aprendizaje, asesoría y ayuda para responder dudas y preguntas e intercambio de información y conocimientos (fundamental la solidaridad, siempre podemos aportar algo)  Una PLN puede convertirse en la herramienta de aprendizaje más poderosa.

En la siguiente gráfica se muestra la integración de los aprendizajes formal e informal en la red.


Aprendizaje Formal

Sin embargo, el potencial de la tecnología Web 2.0 en la educación médica solo se logrará si hay una capacitación permanente de profesores y estudiantes para utilizar estos nuevos enfoques. [4],[5] Naturalmente, se necesitan estudios controlados de estos métodos considerados como complementarios a la instrucción tradicional, para evaluar los límites, ventajas y desventajas de estas herramientas, así como su confiabilidad y exactitud cuando sean utilizados en los contextos de la educación médica y la práctica clínica.[6]

¿Qué papel ejerce el lenguaje audiovisual en la docencia en la salud?

Su huella está presente en todos los escalones del entramado de aprendizaje formal e informal. Muchas son las herramientas que lo incluyen: Portales como Youtube, blogs, redes sociales, podcasts, apps, wearables, videojuegos, videocasts, videoconferencias, videos interactivos, videos en 3D, hipervideos, animaciones (atlas animados), Prezis. Todas estas herramientas con contenido audiovisual a su vez pueden estar incluidas en plataformas o herramientas potentes para la enseñanza como: los ENTORNOS VIRTUALES DE ENSEÑANZA/ (Virtual Learning Environment VLE): plataformas que facilitan entornos de aprendizaje asincrónico y sincrónico, aprovechando varias de las herramientas Web 2.0, como chats, wikis, blogs, videos, podcasting, foros de discusión, etc. [7] MOODLE: softwarede código abierto que ofrece sólidos principios pedagógicos para ayudar a educadores a crear comunidades de aprendizaje en línea y la creación de contenidos virtuales educativos con un alto grado de riqueza multimedia y ambientes colaborativos. SOFÍA es otra plataforma interactiva pensada para que los docentes puedan realizar cursos atractivos de una manera sencilla y autónoma. Con mayor énfasis hacia la enseñanza médica, hace posible incorporar en los cursos desde contenido textual a multimedial, pasando por herramientas colaborativas como chat, wiki, blog y videoconferencia.

Por último, no quisiera dejar de mencionar el cine; herramienta audiovisual por excelencia, tiene la  capacidad de provocar experiencias poco reseñables en los libros de texto, se ha ido introduciendo con timidez en la formación de profesionales de la salud. Varios programas y propuestas académicas estructuradas han sido implementadas con eficacia en los planes de estudios de farmacéuticos, enfermeros, estudiantes de medicina, algunas especialidades médicas como la psiquiatría, etc..  Espacios como los Cine Forums para el debate entre profesionales a partir de un film (CINE FORUM, Grupo de comunicación de SOMANFYC); revistas como “Medicina y Cine” de la Universidad de Salamanca con una década de trayectoria, posee artículos interesantísimos sobre las ventajas formativas del cine para los sanitarios. Iniciativas como la Asociación mundial de cine médico (WAMHF), o la  ASECIC  Asociación española de cine científico (Video de presentación). Por último mencionar el lanzamiento o consolidación en algunos casos de eventos o festivales en España relacionados con el video/cine médico: Jornadas de Video y SaludVIDEOMED con varias ediciones en su haber), o los más recientes: Festival Internacional de cortos de Polimedicados o el CINE MENTAL.

Bibliografía

  1. Tosi, V. El cine antes de Lumière. México: UNAM, 1993.
  2. Marquès Graells, P. La alfabetización audiovisual. Introducción al lenguaje audiovisual , 2000, (última revisión: 31/01/12)
  3. Gutiérrez Martín, A. La educación para los medios como alfabetización digital 2.0 en la sociedad red. 2010.
  4. Sandars J, Schroter S. Web 2.0 technologies for undergraduate and postgraduate medical education: an online survey. Postgrad Med J 2007; 83:759-62.
  5. Eslaminejad T, Masood M, Ngah NA. Assessment of instructors’ readiness for implementing e-learning in continuing medical education in Iran. Med Teach 2010; 32:407-12.
  6. Cook DA. The failure of e-learning research to inform educational practice and what we can do about it. Med Teach 2009; 31: 158 -162.
  7. Badillo, R. Aplicaciones y estrategias “Web 2.0” en la Educación Médica. Salud Uninorte. Barranquilla (Col.) 2011; 27 (2): 275-288
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Fecha de última modificación del artículo: 04/12/2014
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